El Dr. André Green (1927 - 2012) crea un corpus psicoanalítico teórico/clínico con identidad propia a partir de una relectura de todo el legado de Sigmund Freud y estableciendo diálogos epistémicos con las obras de Lacan, Winnicott y Bion. Fue un invitado asiduo de la Asociación Psicoanalítica Argentina (APA), trabando importantes lazos científicos y de amistad con psicoanalistas rioplatenses.

miércoles, 9 de julio de 2014

El único
En 1915 Freud escribe: el objeto “es lo más variable en la pulsión y no está originalmente conectado con ella” (Pulsiones y destinos de pulsión). Unos veinte años después, al evocar una vez más a la madre a la vez solícita y sexualizante, escribe lo siguiente:
“…ella no se conforma con alimentar, cuida al niño y de ese modo despierta en él varias otras sensaciones físicas agradables o desagradables. Gracias a los cuidados que le prodiga, se convierte en la primera seductora. Mediante esos dos tipos de relaciones, la madre adquiere una importancia única, incomparable, inalterable y se convierte para ambos sexos en el primero y más poderosos de los amores, prototipo de todas las relaciones amorosas ulteriores” (Compendio del psicoanálisis).
Si de un texto al otro no se trata de una mera contradicción, hay de todos modos, por lo menos, un desplazamiento del acento, del objeto intrínsecamente variable al único objeto.
La cuestión de un eventual nuevo paradigma es inseparable del hecho de que el régimen borderline imponga a la madre como figura central del análisis y la transferencia, a diferencia de la atención prestada por Freud, en primer lugar, al complejo paterno. Forzaríamos apenas los términos si dijéramos que en “relación de objeto”, objeto quiere decir la-madre o, más arcaicamente, el-pecho…Una madre, tanto más única, irremplazable y no sustituible cuanto que fuera depriving, rejecting. Tanto más imposible de perder (de “objetar”) cuanto que no permitió que pudiera elaborarse la pérdida de sí misma. Cosa que pudo hacer tanto al tener una presencia psíquica excesiva como al no estar nunca. Por ello el análisis – que deja la bobina por el jarrón – tiende a confundirse con un trabajo de duelo: trabajo a la vez de separación-diferenciación-constitución del objeto y trazado de las fronteras del yo. A menos que se impongan la melancolía…y lo interminable.

Dr. Jacques André
(Parte del texto  “El objeto único” del Seminario organizado  en Sainte-Anne ´96-`97,
Los estados fronterizos ¿Nuevo paradigma para el psicoanálisis?

Dr. Jacques André es Licenciado en Filosofía. Doctor en Psicopatología y Psicoanálisis. Profesor de Psicopatología clínica en la Universidad Denis-Diderot Paris VII. Ha desarrollado varios trabajos sobre un psicoanálisis de la feminidad. Psicoanalista (miembro de la Asociación Psicoanalítica de Francia, APF). Director del Centro de estudios en psicopatología y psicoanálisis (Paris 7) y de la «Petit Bibliothèque de Psychanalyse» en Puf.




lunes, 24 de marzo de 2014

La pulsión…un concepto "metabiológico" en Freud.

“Si ahora, desde el aspecto biológico, pasamos a la consideración de la vida anímica, la pulsión nos aparece como un concepto fronterizo entre lo anímico y somático, como un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma, como una medida de la exigencia de trabajo que es impuesta a lo anímico a consecuencia de su trabazón con lo corporal” 

(Sigmund Freud - “Las pulsiones y sus destinos”, Obras Completas, Volumen XIV,  Pag. Nº 117, Standar Edition.)


Cito un pequeño análisis que André Green hace del concepto de pulsión freudiano.

“Si ahora (hipótesis),
desde el aspecto biológico (adoptando el “eje” de la ciencia de la vida, o sea, el aspecto del cuerpo somático),
pasamos a la consideración de la vida anímica (la vida del espíritu),
la pulsión nos aparece como un concepto (se trata del concepto, y no del fenómeno de la pulsión; el término lleva comillas)
 fronterizo (es un concepto en la frontera de lo conceptualizable)
entre lo anímico y somático (concepto frontera en la frontera, en el entrelazamiento entre lo psíquico y lo somático),
como un representante psíquico de los estímulos que provienen del interior del cuerpo y alcanzan el alma (el concepto de pulsión remite a la idea de representación psíquica; deslizamiento semántico: lo que estaba entre lo psíquico y lo somático, representante psíquico de los estímulos que vienen del interior del cuerpo-dicho de otro modo-, aunque localizado entre lo psíquico y somático, adquiere el estatuto de representante psíquico; oscila hacia este lado cuando llega a la vecindad de lo psíquico, por más que nazca en el interior del cuerpo),
como una medida de la exigencia de trabajo (medida, por lo tanto cantidad, para ser trabajada, es decir, transformada)

que es impuesta a lo anímico a consecuencia de su trabazón con lo corporal” (lo psíquico sufre la cantidad venida del cuerpo al que está ligado; dicho de otro modo, esto psíquico es el esclavo de lo corporal, un esclavo al que se le impone el trabajo de un cuerpo que él no trabaja pero que lo hace trabajar)


La referencia a una causalidad biológica ejercerse en los psicoanalistas un efecto a la vez intimidatorio y revulsivo. También es preciso desmitificar lo que los biólogos pretenden que se acepte, esto es, la intervención de factores absolutamente determinados que actúan según mecanismos implacables y autosuficientes.
La tesis fundamental de Freud es la de un psiquismo nacido del trabajo de transformación de las relaciones entre el organismo biológico (la pulsión como un concepto metabiológico), los datos del mundo exterior (percepción) y las instituciones pertenecientes a le realidad social (la otredad), donde el lenguaje tiene la importancia que se sabe.
Es sabido que el concepto de energía (como parte del montaje pulsional) constituye un problema en el psicoanálisis posfreudiano. ¿Cómo hablar de la tendencia al acto omitiendo su presencia? ¿Qué se puede decir de la impulsión sin referirse a la energía? Sigue pareciéndome justificado definir procesos primarios y procesos secundarios en términos de energía libre y energía ligada.
Green va a ampliar en concepto de energía postulando la existencia de una “energía desencadenada-constrictiva” y de una “energía reticulada extensiva e intensivamente desplegada”.
En el primer caso nos hallamos en un más allá de la energía libre, que remite a un caos que se gobierna de una manera casi automática. Es un estado que sólo se desencadena porque hay una situación que la psique siente como intolerable. El incendio que se instala busca opacar totalmente a la psique misma o volverla sorda e insensible a la de los demás y sin potencialidad discursiva.
La segunda forma, es la forma más diferenciada de la energía ligada. La imagen que mejor plasma aquí la ligazón, es la imagen de la red, considerada sobretodo como despliegue sobre varios pentagramas, quedando así en conexión fenómenos de superficie y profundidad, de exterioridad y de interioridad tanto como registros de expresión de modos diversos. Este modelo de funcionamiento se aplica a la creación artística, al descubrimiento científico, al de la especulación intelectual y, en primer término, a la conceptualización de la relaciones entre las diferentes formas de actividad psíquica según su atribución a las instancias.
La elaboración del concepto de energía se relaciona estrechamente con la hipótesis sobre el funcionamiento pulsional y es particularmente apto para enlazar los fundamentos del universo psíquico con sus realizaciones más avanzadas.
Es precisamente un conjunto semejante el que podría asociar a una “metabiología”….Cuando, queriendo recusar ciertos postulados freudianos, se construye una teoría del psiquismo sobre bases purificadas de toda conexión con lo biológico, ya nada viene a dar consistencia a un psicologismo que no conoce más referencias que las del sentido o de la relación con el otro. Lo que pretende tan sólo ser una corrección menor disimula un deseo de operar una mutación que da nacimiento a un psicoanálisis de otra especie. El examen crítico permite evaluar todo lo que se hace desaparecer de la teoría freudiana. Y al mismo tiempo esto nos priva de aquello capaz de esclarecernos sobre el sentido y las características de los modos no neuróticos de funcionamiento. Tenemos derecho a preguntarnos qué teorización puede explicarlos mejor.
(André Green - Las cadenas de Eros - Actualidad de lo sexual - 1997)



sábado, 22 de febrero de 2014





Si te interesa tener una formación más allá de lo establecido en el movimiento psicoanalítico tucumano, más allá de lo mismo, no lo dudes

...te esperamos...

Seminario Anual 2014

 "Hacia una Metapsicología de la Clínica Contemporánea"




Programa 2014

Temas a desarrollar teórica y clínicamente

El Sujeto de la Pulsión
 El Objeto revelador de la Pulsión
Teoría Generalizada de la Representación
La Representación y lo Irrepresentable

De  la Histeria Oral
Sobre la Analidad Primaria
De la fobia a la Posición Fóbica Central


Dirigido a Psicólogos, Psiquiatras y estudiantes de los últimos cursos de Medicina y Psicología interesados en formarse en Psicoanálisis.



Inicio de Actividades: 19/03/14. 
Lugar: Instituto JIM, Junín 674, 3er. piso, 21 hs.        

viernes, 3 de enero de 2014


Psicoanálisis Post-Freudiano; del 1945 al 1969

Teoría: Centrada en el conflicto inter-subjetivo. El interés se desplaza a la teoría de las relaciones de objeto (o con el objeto), se reconoce y prioriza la importancia del objeto y el otro. (Klein, Lacan, Bion, Bouvet, Winnicott).
Se desarrolla la perspectiva genética o evolutiva que prioriza el rol del objeto en la constitución y funcionamiento del  psiquismo temprano

Práctica: El núcleo del nuevo modelo técnico se centra en el concepto de contratransferencia y se redefine la imagen y el proceder del analista. La práctica se amplía e incluye a niños y psicóticos
Cuadro clínico de referencia: Neurosis, se comienzan a describir los casos Borderlines/Fronterizos
El proceso analítico desde la teoría y la práctica se funda en un esquema dual, referido a la relación temprana, diádica madre-bebé.

Complejo nuclear de la neurosis; (Modelo Mítico) Hamlet más que Edipo (…ser o no ser…)

Posición del analista en la transferencia: se modifica y explora la dimensión materna de la transferencia.
Transferencia: se considera como una repetición de una relación de objeto del pasado (Eje inter-subjetivo). Es un fenómeno proyectivo donde se destaca la identificación proyectiva (homóloga a la transferencia neurótica), la comunicación primitiva, pre-verbal de impulsos y afectos no simbolizados.
La cura: se busca resolver problemas arcaicos, pregenitales, e incluso el basamento o núcleo psicótico, aún en los cuadros neuróticos.
Reglas técnicas: interpretación de la transferencia en el “aquí, ahora, conmigo”.  Se radicaliza la idea de comunicación de Inc a Inc.

 La Contratransferencia guía la comprensión del analista y es utilizada, más o menos explícitamente, en la interpretación. Deja de ser vista como obstáculo y pasa a ser redefinida positivamente como herramienta fundamental del trabajo analítico.   Se la considera una respuesta emocional del analista creada por la transferencia del paciente.  Abarca la totalidad del funcionamiento mental del analista, se la conceptualiza como Contratransferencia totalizadora.

El proceso: la identificación proyectiva y la CT son el eje primordial del modelo post-freudiano. Se privilegia la dimensión arcaica de la relación de objeto transferencial y la comunicación primitiva en un nivel infra-verbal.  Se tiene acceso a traumas precoces, impulsos destructivos, ansiedades tempranas y mecanismos de defensa primitivos.

Funcionamiento del analista: tiende a identificarse con la función materna. Corresponde a un ideal técnico de analista “continente” de los procesos proyectivos y su significación del mismo modo que la madre lo hace con los impulsos y la comunicación pre-verbal del infans.

Consecuencias, escisiones y críticas: se comienza a dogmatizar el modelo post-freudiano, se simplifica y mecaniza. Se comienza a desarticular del modelo freudiano. Entonces el “objeto” remplaza a la “pulsión” como polo conceptual, el Self al Yo, la destructividad predomina sobre la sexualidad, las ansiedades predominan sobre el deseo, las angustias tempranas sobre la angustia de castración, lo afectivo sobre lo representativo, lo pre-verbal sobre el lenguaje, lo diádico sobre lo triangular, lo arcaico sobre lo edípico, la neurosis se desdibuja, la madre eclipsa la importancia estructural del padre, lo genético-evolutivo ignora lo estructural, se ignora a la CT como obstáculo e interferencia y llega a sustituir la atención flotante.


martes, 31 de diciembre de 2013

PSICOANÁLISIS CONTEMPORÁNEO
Aquí van unas ideas generales para ir pensando lo que plantea André Green sobre el concepto de psicoanálisis contemporáneo.

El Psicoanálisis Contemporáneo se extiende desde el 1970 al Giro del Milenio, dentro de la obra de Green.
En esa época se produce el rompimiento de Green con Lacan, se busca superar los impasses provocados por los reduccionismos post-freudianos y lacanianos. Inaugura una perspectiva contemporánea que luego de más de treinta años alcanzó su madurez.

Ejes del Modelo Contemporáneo
1.-Lectura renovada de Freud que revaloriza la metapsicología y el método freudiano
2.- Apropiación crítica y creativa de los aportes post-freudianos
3.- Una extensión de la clínica a los desafíos de los cuadros no-neuróticos

Teoría
Se concibe el funcionamiento mental  como un proceso heterogéneo de representación que liga y simboliza las relaciones “en” y “entre” lo intrapsíquico (centrado en la pulsión) y lo intersubjetivo (centrado en el objeto).
La concepción freudiana de la representación se ve extendida y complejizada, abarcando desde el cuerpo y el afecto hasta el pensamiento y la realidad.
La representación es definida como la función básica del psiquismo.
La metapsicología contemporánea acentúa la heterogeneidad, la terceridad, la procesualidad y la poiesis o creatividad.

Cuadro clínico de referencia: No-neurosis (forma de funcionamiento psíquico que comparte elementos de la psicosis y la neurosis sin confundirse con ellas)
Existe un doble frente de conflictos, simultáneos y escindidos; por un lado un conflicto pulsional entre el Yo y el Ello; por el otro un conflicto pulsional e identificatorio entre el Yo y los objetos. El Yo se ve afectado a nivel de su estructura narcisista  y en su capacidad de simbolización (blanco de pensamiento, sentimiento de vacío).

Complejo nuclear de la estructura: trama triangular edípica fallida. Deficiente diferenciación entre el objeto incestuoso y el objeto de identificación y apuntalamiento. La angustia de castración se ve redoblada por angustia de intrusión y separación. Poseen mayor peso las pulsiones destructivas y los mecanismos primarios de defensa que las pulsiones sexuales y la represión.
La sexualidad adquiere una dimensión traumática, más relacionada con la pulsión de muerte.
Se considera la potencialidad traumática del objeto que irrumpe en la constitución narcisística.

Práctica: se promueve la exploración de las condiciones de posibilidad y los límites de la analizabilidad.
Se introduce el concepto de encuadre, destacándose el encuadre interno del analista y la compleja pluralidad de su funcionamiento mental en sesión. El encuadre no corresponde meramente a situación material, sino se concibe como una función constituyente del encuentro y del proceso analítico; es institución y puesta en escena del proceso.
Posee un aspecto material, otro simbólico (regla fundamental) cuya articulación crea el espacio analítico, que es un tercer espacio que hace posible el encuentro y la separación entre los espacios psíquicos del paciente y el analista, delimita un espacio intermedio.
La interpretación adquiere un carácter conjetural que permite que el paciente tenga un margen de juego, que pueda tomarla o rechazarla.
El proceso está basado en un modelo contemporáneo triádico: Transferencia/CT/Encuadre
La significación del encuadre el “polisémico” incluyendo en la escucha la lógica de la unidad, del par, de lo intermedio, de lo triangular, de lo transgeneracional y del conjunto.

Funcionamiento del analista: analista “políglota”, con capacidad de escuchar y comunicarse según los diversos registros, las diferentes “lenguas” en las que se expresa lo inconsciente. Analista “multicultural”: con una identidad plural, abierta a la alteridad, tanto de “otras” culturas psicoanalíticas, como a universos simbólicos más alejados del de la neurosis.
Aparece la noción de “pensamiento clínico”: integra los aportes freudianos y post-freudianos. Confluye en un pensamiento terciario.

Contratransferencia: surge el concepto de CT integrada o encuadrada. No es un correlato simétrico de la transferencia, sino un emergente del campo dinámico analítico.
Transferencia y CT son un efecto del encuadre.
La CT no es una información sino la exigencia de un trabajo psíquico para el analista. El analista es un archivista de la historia del análisis, surgiendo la idea de encuadre interno del analista como una matriz representativa pre-consciente.